Ahora toca que nos presentemos nosotros, las dos personas que estamos detrás de las cámaras.

Nos llamamos Alberto y Adrián, somos amigos desde hace ya más de 10 años, cuando nos conocimos gracias a que nuestras parejas son amigas de la infancia. Desde entonces hemos compartido nuestra pasión por la fotografía en conversaciones infinitas que llegaban a desesperar a Yoli y Leti, que ya no sabían como hacernos cambiar de tema (cuánto les debemos...), y en muchos viajes y caminatas que convertíamos en interminables con tanta parada fotográfica.

Un día, una buena amiga nos pidió si podíamos hacerles algunas fotos en su boda, y accedimos, porque nos parecía un encargo divertido y emocionante... Y entonces nos picó el venenoso aguijón de descubrir que esas fotos, que nosotros disfrutábamos tanto haciendo, conseguían emocionar a las personas que queríamos. Y entonces tomamos la decisión que nos trae hasta aquí: queríamos ser fotógrafos de bodas.

Nos encanta la fotografía de bodas porque nos permite recoger en un mismo día una diversidad de instantes, momentos y emociones que ningún otro género fotográfico tiene. Además, poder compartir y recoger uno de los días mas importantes de una pareja, llena nuestra labor trabajo de sentido y satisfacción únicos. Todo el proceso, desde la entrevista inicial hasta la entrega de las fotos, para nosotros es un pequeño ciclo que compartimos con vosotros y que siempre acaba con un buen trabajo y un final feliz.

Juntos formamos un equipo equilibrado, funcionando como dos fotógrafos independientes. Adrián con su cercanía y empatía; Alberto con su dedicación y atención, entre los dos no se escape ningún detalle y lograremos que os sintáis cómodos y tranquilos, sabiendo que un trabajo tan importante está en buenas manos.

Esperamos conoceros pronto en persona, y empezar a conocer vuestra historia.

 
10348536_10204689227288485_609196330538708295_n.jpg
_MG_1826.jpg